Las arañas de casa, cómo librarse de ellas

¡Ay, qué bichos más feos! Las arañas de casa, que suelen estar colgadas en algún cuadro viejo o un rincón oscuro de la casa. Aunque casi siempre representan un peligro nada más que relativo –salvo excepciones o que consideremos a los ácaros como arañas–, estos bichos dan mucho asquito y a nadie le gusta verlos en su hogar. Vamos a eliminarlos.

Para empezar, observemos dónde están. ¿Qué tienen todos esos sitios en común? Eso es: son el criadero oficial de polvo de tu casa. Los bichitos en cuestión suelen gustar de rincones tranquilos, donde nadie las molesta, de modo que deberías dejar de limpiar el polvo sólo donde va a mirar tu suegra y pasar el paño a fondo. Verás como la población de estos visitantes se reduce radicalmente.

Esta limpieza profunda también incluye no solo los recovecos del hogar sino también el techo. Cualquier esquina del techo en el baño o la cocina puede ser un lugar ideal para que estos bichitos produzcan una gran telaraña en la que podrán capturar su alimento.

Evitemos que entren en casa

Las arañas se cuelan en tu casa por las ranuras de las puertas, ventanas y tuberías. Puedes evitar que entren sellándolas con silicona. De esta misma forma te librarás de varias plagas, pero la que nos ocupa ahora es la de las arañas.

¿Quieres eliminar una araña sin necesidad de matarla? ¡Qué gran corazón! La solución es ponerle un bote de cristal encima e introducir un cartón o papel entre la araña y la superficie en la que esté. Luego, sácala y déjala donde lo que creas conveniente, pero que sea bastante lejos de la casa.

Una solución desesperada

Por supuesto, si ninguna de estas soluciones te sirve, siempre queda la posibilidad de atarte una cinta de tela a la frente, pintarte de camuflaje y, bote de insecticida en mano, rociarla al grito de «¡Muere, maldita! ¡Muere!». Claro que esta es la solución menos productiva y más riesgosa, pues después de todo el insecticida es un químico nocivo para las personas y las mascotas. Es mejor prevenir que lamentar, como dice el dicho.

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